Crucero por El Nilo y El Cairo
A estas alturas no seré yo el que descubra Egipto, pero siendo ese viaje que sueñas, y uno, tiene que hacer una vez en su vida, resulta que cuando comienza el mío, según vuelo hacia Aswan me pregunto si llegaré a estar a la altura cultural que me ofrece semejante país, porque uno, hace mucho tiempo que no lee sobre historia Egipcia. Una vez dentro de sus límites te das cuenta que Egipto, en su puro y duro contraste, respira vida a raudales, pues en la nada inmensa de su desierto y convirtiendo a su paso, el árido terreno en fértil y verde campo, y cruzando todo el país de sur a norte, poseen lo que los Egipcios denominan “ Fuente de Vida “ su gran río Nilo. Sus ciudades desbordan vitalidad, sobre todo al atardecer cuando el sol pierde esa fuerza que te aplasta durante el día, y sobre todas ellas destaca El Cairo, donde el caos circulatorio es tal que se podría grabar una peli con anécdotas circulatorias, pero donde merece la pena perderse. Del viaje decir que yo lo hice en una semanita y en grupo con guía, no es de mi gusto viajar así, pero entiendo que si me quiero empapar un poco con el tema histórico de sus templos, ruinas, y de sus colosales “ PIRAMIDES” hay que hacerlo así. El país está militarizado y hay controles en cada esquina, no tienes capacidad de movimiento, pero investigando si hay un visado que te de autonomía para desplazarte por el país, merece la pena andar a tu aire. Digo esto, porque haciendo mi viaje si, te ofrecen 3 ó 4 días de crucero por el Nilo visitando templos, pero el ritmo de viaje es tan elevado que terminas cansadísimo y por supuesto sin sacarle partido al crucero. Yo cuando vuelva lo haré por mi cuenta, y con más tiempo. Solo conocí Aswan, casi nada, Luxor, ciudad preciosa y acogedora donde hay que estar mínimo un par de días y por supuesto la vorágine de El Cairo, para perderse y olvidarse de occidente. Ni que decir hace falta que con los árabes hay que pelearlo todo, hasta los mismos guías del viaje te sablean. |