DATOS DE LA ASCENSIÓN
Acceso: Desde Vitoria-Gasteiz: N-1 dirección Donostia-San Sebastián. Al llegar a Agurain (Salvatierra), se toma la A- 2128 hasta el puerto de Opakua.
Os proponemos una ruta circular por la sierra de Entzia. Sin la ayuda del GPS nos perderíamos, así que nos bajamos el track con las coordenadas y empezamos la marcha. Es una ruta difícil de explicar por la cantidad de cruces que hay por el camino, y algunos, difíciles de distinguir; sobre todo en la zona de los hayedos.
Nos despertamos en el puerto de Opacua en un pequeño aparcamiento junto a la carretera, que se encuentra nada mas llegar al alto, a unos 400 metros. Salimos por una pista de gravilla en busca de la cueva de los cristianos; después de un rato disfrutando del recorrido, nos desviamos por un camino de tierra, que nos acerca a la entrada de la cueva, que esta junto a un árbol (año 2010 ya no existe el árbol, lo han tirado), seria imposible encontrarla sin unas coordenadas.
Descendemos por unas escaleras ( hechas en el suelo ) con mucho cuidado por la humedad. Gracias a una familia que viene a verla y además la conocen, podemos disponer de luz, cosa que agradecemos mucho, pues sin ella la visión sería nula. Pasamos por un pasadizo que nos conduce a una segunda galería, mejor y más completa que la anterior, con un pequeño lago en el centro y estalactitas y estalagmitas por todas partes, impresionante, a partir de ahora el cuerpo tiene otra alegría.
Seguimos por la pista de tierra, no tan clara a veces, hasta encontrarnos nuevamente con otra de gravilla que nos acercara poco a poco a un graderío muy amplio, donde se distingue el cresterío, y nuestro siguiente punto. Empezamos a subir por el descampado haciendo caso del GPS, hasta que alcanzamos la cresta con intención de recorrerla. Llegamos a la cima de Zumbeltz, donde paramos a ver las vistas panorámicas, en frente Egino (Escuela de escalada) y abajo, luce todo el valle. Seguimos al Mirutegi, que esta al fondo del todo, con una Cruz de hierro, una vez en la cima más fotos, pues se puede ver, hasta el Macizo de Aitzkorri
Nos disponemos a disfrutar de la primera bajada en condiciones, por un camino de tierra, que se le puede dar tralla. Ya abajo, giramos hacia la derecha para adentrarnos poco a poco en un laberinto de Hayas, donde seguimos disfrutando, de lo descomunal del entorno. Vuelta al coche, y todavía nos dura el buen sabor de boca, que nos dejó la cueva.Nota: La primera vez que se recorre esta ruta, puede ser un poco coñazo, porque mirando el trazado del GPS, uno disminuye la velocidad. Pero aun así, no cambia el ambiente.